ACTIVIDAD 1.2: ARQUEOLOGÍA DE UN CENTRO COMERCIAL
ARQUEOLOGÍA DE UN CENTRO COMERCIAL

La segunda actividad consistía en analizar unos productos de una revista de un supermercado basándonos en cómo encontraríamos estos productos en una excavación dentro de mil años. Consiste en intentar ponerse en la piel de los arqueólogos y así darle uso a las cosas que encontrarían, al igual que los arqueólogos de hoy en día hacen con las excavaciones que realizan.
INVENTARIO DE EXCAVACIÓN:

ANÁLISIS DE LOS HALLAZGOS:
Tras la excavación, se realiza un análisis de los objetos encontrados. Todos los alimentos que vienen frescos, es decir, material orgánico, habrían desaparecido casi por completo. Del conejo podríamos encontrar los huesos, por lo tanto su estado de conservación sería fragmentario, y de esos huesos podríamos. Otros alimentos como la ternera o la dorada no habría nada de ellos. Al igual que restos de frutas como el aguacate o la uva. Uno de los elementos que podrían conservarse serían las almejas, que vendrían de manera fragmentaria y solo se conservaría la parte de fuera.
Los objetos de material inorgánico como bote de espárragos, una caja de botellines, botella de vino, una colonia, son objetos que en 1000 años podría haber algún tipo de fragmento del cristal en el que vienen. Todos aquellos objetos que su tiempo de descomposición es de menos de 1000 años estarían descompuestos, es decir no habría nada, como una tarrina de helado, macarrones precocinados, comida de perro, compresas, tendedero...
Los objetos que más durarían y por lo tanto los que se verían en la excavación de 3033 serían aparatos electrónicos como la televisión, el móvil, el frigorífico, o una lavadora ya que todos estos tienen un tiempo de descomposición mayor a incluso 3000 años. Su estado de conservación podría ser en algunos casos completo y el nivel de conservación bueno ya que son objetos grandes que no se descomponen con facilidad.
INTERPRETACIÓN:
Después de haber analizado los hallazgos, procedemos a la interpretación. Con el análisis se puede deducir que la gente en 2023 vivía de una manera diferente a la que realmente la gente que vivimos en 2023 lo vemos. Los hueso de conejo podrían ser interpretados como si fuese una mascota, la concha de las almejas podría llegar a ser joyas que utilizasen en esos tiempos; los botes de espárragos, y todas aquellas botellas de cristal sí que se podría decir que pues eran botellas para almacenamiento, beber, botes, tarros,...
Por otro lado, los objetos mejor conservados nos dicen cómo se entretenía la gente 2023, por ejemplo la televisión podría ser una tablet grande, un móvil se podría interpretar como un reloj inteligente comparado con los de 3023, Y el frigorífico y la lavadora podrían ser muebles modernos para aquella época ya que eran de color blanco, aunque entre los restos no se verían realmente blancos.
Esto les daría una perspectiva a los arqueólogos de 3023 respecto a cómo vivía la gente de 2023, gracias a los objetos y su disposición, ya que los arqueólogos sabrían que es un centro comercial, verían los objetos cerca entre sí, es decir, la comida estaría toda puesta en un mismo sector, la ropa estarían puestas en otro sector, los utensilios de comida en otro, etc. Y esto ayudaría a la interpretación de los mismos y más o menos saber como la gente de mil años atrás vivía.

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